Una infancia llena de facilidades ¿pronostica una adultez llena de dificultades?

Una infancia llena de facilidades ¿pronostica una adultez llena de dificultades?

Una infancia llena de facilidades ¿pronostica una adultez llena de dificultades? Reflexionemos.

Un bebé nace necesitando todo. Se le debe facilitar todo. No tiene capacidad para sobrevivir. Todas las decisiones son adultas. Es totalmente imprescindible satisfacer sus necesidades si queremos que sobreviva.

Afortunadamente crece, y llega un momento que a los niños y niñas  no les gusta la idea de tener al lado a una persona que siga siendo imprescindible en sus vidas. La vida empuja, el cerebro necesita tomar decisiones, busca protagonismo.  Y aparece la oposición sistemática, entre otras cosas. A lo que tú me digas llegará un momento que te tengo que decir que NO. Es la forma más primitiva de mostrar mi identidad, mi diferencia, mi crecimiento, mi proyecto de vida.

Cuando te dice No, cuando te contesta, cuando te provoca, cuando no quiere decidir lo que tú quieres que decida, cuando no hace caso. Ahí es cuando empieza la verdadera aventura de ser padres.

Lo que te está diciendo es que ya no quiere que le facilites tanto la vida. Quiere oportunidades. Para decidir, para ser, para construirse. Quiere que empieces a ser prescindible. Quiere aprender a gestionar sus dificultades. Hay estilos educativos que sueltan, que traspasan, que liberan, que confían, que respetan, que empoderan. Y otros estilos educativos que, simplemente, imbecilizan.

Es un derecho de la infancia el que los padres y madres deleguemos responsabilidades, adaptadas a cada etapa evolutiva. Decisiones que tomas tú ahora, tarde o temprano, las va a querer tomar tu hija o hijo. Eso es educar. Y todo lo que pueda decidir tu hijo o hija ya, que lo decida. Si hay más facilidades de las necesarias,  puede pensar que le estás llamando torpe incompetente o imbécil. Siente que se le falta el respeto, y provoca.

De vez en cuando está bien pararse y pensar: esto que estoy decidiendo por él, esto que estoy resolviendo por ella, ¿puede hacerlo ya por sí mismo? Si la respuesta es sí, deja de facilitarlo, y limítate a acompañar. Todo lo que hagas hay de más son oportunidades de aprendizaje perdidas.

En la familia se ensaya para que luego actúe en la vida. Si te aprendes tú el texto por él, le dejarás sin palabras cuando tenga que actuar en el futuro. Y te recuerdo que cuando actúe, no vas a estar ahí para recordar el texto. O eso espero.

Así que facilita sólo y exclusivamente cuando tu hijo hija no tiene recursos para responsabilizarse. A cada etapa de su vida. Y deja que se ponga a prueba en casa, a que resuelva conflictos, a que tome decisiones, a que sea protagonista de sus dificultades. Así tendrá más herramientas para gestionar sus futuras dificultades.

 

 

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Psicólogo especialista en Psicología Clínica Infanto-juvenil y Terapeuta Familiar desde hace más de 25 años. Conferenciante sobre temas educativos, centrados en la parentalidad positiva, su modelo educativo consiste en dotar de herramientas a los padres y madres para que sepan poner límites de una forma respetuosa, con la responsabilidad y la felicidad como compañeras de viaje.

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Comentarios

  1. Begoña Herrerías: noviembre 22, 2017 at 9:49 pm

    Inmejorable.
    Muy bien explicado todo y ayuda muchísimo.

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